Sin horarios. El gusto de sentarte a contemplar el paisaje. Ese café que te tomaste en aquella plaza bulliciosa contemplando a los habitantes de aquella ciudad. Sentarte a esperar el atardecer sobre aquella colina. Pasear y mezclarte con el resto de locales.

Un atardecer en un lugar desconocido, el mejor recuerdo

¿Tu viaje se resume más o menos como el de arriba? Estás en el lugar idóneo.